Historia

La niñez, la adolescencia y la juventud en el país, está creciendo en una cultura donde la violencia se valida como un instrumento para ejercer el poder de manera directa o estructural; por lo que se hace cada vez más necesaria la creación de espacios participativos para que la construcción de paz apunte hacia formas alternativas de organizar la vida social y las relaciones interpersonales para las nuevas generaciones.
Así nace el Movimiento de Niños, Niñas, Adolescentes y Jóvenes Gestores de Paz en el año 1996 como parte de una iniciativa nacional que le dio a los Niños, Niñas, Adolescentes y Jóvenes un papel protagónico de participación en un proceso de construcción de paz para el país[1].
Este movimiento se gestó en una reunión que tuvo lugar en una pequeña población del centro del país llamada Santandersito, con la asistencia de cerca de 200 niños y niñas que estaban interesados en proponer alternativas para conseguir la paz del país. Esta reunión, como lo atestiguan las noticias de la época, logró provocar un impacto a nivel nacional y promovió una jornada de votación en la cual el movimiento obtuvo más de dos millones setecientos mil votos de niños, niñas y jóvenes que acudieron a las urnas en un acto sin precedentes en el país. La importancia de este hecho no sólo radica en el punto de origen del movimiento y en el contexto de violencia y terror en que vivía el país, sino además en el profundo valor simbólico que adquiere, ya que en la jornada fueron los niños, niñas, adolescentes, y jóvenes quienes asumieron el ejercicio de la ciudadanía desde la práctica del voto –que hasta entonces era considerado como un acto exclusivamente de “los adultos”–. Esto provocó una fuerte carga simbólica tanto para los adultos como para los niños, niñas, adolescentes, y jóvenes que vieron cómo la concepción clásica del voto, de la ciudadanía, y de la misma democracia podía cambiar gracias a ellos mismos.

Esta Jornada del 25 de octubre de 1996 se denominó El día de la tranquilidad, Voto por la Paz, que consistió en la invitación para que los niños, niñas, adolescentes y jóvenes del país pudieran votar por el derecho que consideraban más importante; siendo el derecho a la vida el ganador de estas elecciones seguido por el derecho a la paz. Es de importancia resaltar que esta iniciativa fue promovida desde diferentes entidades estatales nacionales y organismos internacionales como UNICEF.

Una vez terminada esta jornada de votación se pensó que este estallido de movilización de los niños, niñas, adolescentes, y jóvenes pararía allí: en un simple estallido de protesta. Sin embargo, a partir de este trabajo varias organizaciones quisieron continuar apoyando y fortaleciendo este acto de participación infantil y juvenil. Así se constituyó el grupo de Constructores de Paz, que continuó promoviendo el ejercicio de la participación de los niños, niñas, adolescentes, y jóvenes desde el proyecto “manos por la paz”  como metodología de trabajo.

La labor de este grupo finalizó en el año 2000; no obstante, Visión Mundial Colombia –una de las organizaciones que contribuyo con el grupo desde 1996– decidió continuar con el proceso por lo que realizó el Primer Encuentro Nacional en el año 2000. De esta manera, reunidos en Bogotá, los niños, niñas, adolescentes, y jóvenes plantearon diversas propuestas para continuar articulando este trabajo a nivel nacional apoyados por Visión Mundial, saliendo como propuesta fuerte de trabajo la realización de una revista que les permitiera fortalecer los lazos de comunicación entre las diferentes regiones.

Para el año 2002, se realizó en Bogotá el II Encuentro Nacional de Gestores de Paz. Este evento fue de gran importancia para el Movimiento, ya que no solo logró convocar un número significativo de niños, niñas, adolescentes, y jóvenes de todo el país, sino que además, fue desde este encuentro que se definieron los marcos de acción del movimiento, sus objetivos, misión y visión, además de otros elementos desde los cuales se promovió la construcción de su identidad como movimiento: su credo, himno, logo  declaración final.
Es esta la manera como el Movimiento Nacional de niños, niñas, adolescentes, y jóvenes Gestores de Paz ha venido creciendo y consolidándose hasta el día de hoy, contando con cerca de 14.000 integrantes activos en 10 ciudades del país –Armenia, Barranquilla, Bogotá, Bucaramanga, Cali, Guampía, Ibagué, Medellín, Montería y Santander de Quilichao–. Ciudades desde donde se trabaja por un mismo objetivo: contribuir a la construcción de una cultura de paz y no violencia, movilizar a la población en apoyo a su lucha por la paz, en el reconocimiento de los niños, niñas, adolescentes, y jóvenes como actores sociales legítimos, y en verificar la implementación de la Convención sobre los Derechos de los Niños y otros tratados internacionales que promuevan los derechos de la niñez, la adolescencia, y juventud.
También es importante resaltar cómo el Movimiento ha venido ganando un reconocimiento importante en diversas esferas; ha tenido tres nominaciones al Premio Nobel por la Paz –la primera ocasión en 1998, postulado por José Ramos Horta, ganador del mismo en 1996–, y en su reciente nominación al Premio Internacional de Paz de World Vision 2009.  De igual forma, lo han hecho a través de su participación como movimiento social infantil y juvenil en diversos espacios políticos y sociales como lo son: el Foro Social Mundial Temático (2003), los Consejos Municipales de Juventud –CMJ– (Barranquilla, Montería, Armenia), el Encuentro nacional de Consejeros de juventud (2009), las dos últimas cumbres de gobernadores por la infancia (2008, 2009), el Día Internacional de la paz “Colombia se abre de paz en paz”, entre otros. Estos espacios han propiciado un ambiente de visibilidad y reconocimiento del Movimiento a nivel internacional, nacional y comunitario.
En el año 2008, el Movimiento realizó en Girardot su III Encuentro Nacional, después de 6 años en donde se discutieron propuestas de reestructuración que les permitiera ampliar su marco de acción con el aval de candidatos del movimiento en los CMJ.  
Luego, en el IV Encuentro Nacional llevado a cabo en Lago Calima-Valle del Cauca, el Movimiento Gestores de Paz avanza en la elaboración de su


Plan Estratégico 2011-2015, al igual que en la creación de la primera mesa nacional de delegados, que tiene como función la articulación de los procesos y el establecimiento de acuerdos sobre la ejecución y cumplimiento de los productos de su Plan Estratégico.
Finalmente hay que anotar que si bien el Movimiento Nacional de Gestores de Paz nace desde una iniciativa institucional, han sido los niños, niñas, adolescentes, y jóvenes quienes se han empoderado para decidir sus marcos de acción, repertorios, objetivos, metodologías, y todo lo relacionado al desarrollo de su proceso.
Por: Marlon Lozano

[1] Notas históricas en: PRESENTACIÓN OFICIAL (del Gestores de Paz) y Revista Gestor@s de Paz

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