domingo, 26 de junio de 2016

El sueño de una nación.


El 23 de Junio del 2016 la mesa de negociaciones de la Habana entre las FARC-EP y el gobierno firmaron el acuerdo sobre el cese del fuego bilateral y definitivo, garantías de seguridad y refrendación, acuerdo que significa el fin de la confrontación armada que ha atravesado las regiones y la historia de nuestro país durante más de 50 años. Es sin duda un hecho que marcará la historia de nuestra país y que nos llena de alegría y esperanza,donde miles de jóvenes campesinos y de estratos bajos  dejaran de servir a la guerra y serán una fuerza más a la construcción de un nuevo país, la zozobra y el miedo dejarán cientos de regiones de Colombia, y esperamos este sea el primer paso para cambiar una historia política que ha estado marcada por exterminio y violencia hacia quienes se piensan la realidad de una forma distinta que no favorece a la élite
que se ha adueñado de nuestro país.
Sin embargo nuestra convicción está plenamente apoyada en que el alcance de la paz requiere de muchos esfuerzos y transformaciones sociales, ambientales, económicas y políticas,  y comprometidos con la construcción de paz real desde el territorio y nuestras realidades vemos en los hechos coyunturales del proceso de paz en la Habana un motivo más para cambiar la realidad de nuestra nación.
Somos conscientes de las problemáticas con las que día a día nos enfrentamos tanto a nivel distrital como local, de la desigualdad que ha enmarcado la realidad de nuestra comunidad, la pobreza, el difícil acceso y la lucha cotidiana que cientos de ciudadanos tenemos que darnos por salud, educación y vivienda digna, por un ambiente sano, de la destrucción de nuestras montañas por la explotación minera sumado al gran daño ambiental que históricamente ha sufrido Ciudad Bolívar además de las diversas formas de violencia que van desde nuestros territorios, hasta los medios de comunicación y el egoísmo y corrupción de quienes gobiernan. Ésta es una realidad a la que no somos ajenos y  por la que debemos trabajar,-Como gestores de paz reconocemos la importancia e incidencia de los niños, niñas y jóvenes en este proceso de concientización, empoderamiento y construcción colectiva como actores significativos de nuestra comunidad que vivencian conflictos diarios y que desde su subjetividad pueden promover acciones transformadoras que promuevan cultura de paz.
En ese sentido, motivados, esperanzados y alegres por lo anunciado en la Habana, reafirmamos nuestro compromiso en la construcción de paz desde nuestro territorio, promoviendo espacios de participación y formación, continuamos poniendo en alto nuestra bandera de educación para la paz, una educación horizontal y transformadora, ambiental y comprometida con la transformación social, que permita el empoderamiento individual y colectivo que sembrará las luchas sociales y políticas necesarias para la transformación de nuestro país.



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